lunes, 30 de marzo de 2015

¿Competencia o interés?

Voy a hacer un inciso entre las recomendaciones literarias que suelo escribir en estas páginas. Hay un fenómeno que en estos dos últimos meses me ha llamado poderosamente la atención.
Sé que la mayoría de vosotros, tras leer mi reflexión, pensaréis que soy demasiado inocente, crédula o utópica. Es lo que también me digo yo. Como sabéis, mi última novela La Isla Tranquila ha tenido bastante éxito, tanto que aún estoy impactada. No sé hasta cuando durará pero tengo claro que pienso disfrutarlo. Sin embargo, hay un aspecto que, en cierta medida, me confunde. Y es el de algunos escritores que he conocido a través de las redes sociales. Aquí volveréis a decir: "¿qué se puede esperar de las redes sociales y de la gente que allí conoces?". Ya lo sé: nada. Pero mi duda aquí se refiere al hecho de si el silencio de algunos es fruto de la competencia, de ver que la obra de otro se abre camino obstaculizando el avance de la propia, o si bien son personas a las que le interés les mueve en un momento determinado, olvidando después a cualquiera que haya pasado por sus "vidas". Me estoy poniendo melodramática, lo sé. No quiero juzgar a nadie, nada más lejos de mi intención. Pero sí aventurar que ayudar a los compañeros de fatigas en esta andadura, no creo ni por un momento que vaya a repercutir en las ventas de nuestros libros. Y si lo hiciera, tampoco el descalabro sería tan importante, creo yo. Los que nos autopublicamos, o bien damos el salto a través de alguna editorial o dudo mucho que nos lleguemos, ya no a hacer ricos, sino a simplemente poder vivir de lo que escribimos. Al contrario, opino que unirnos y apoyarnos a los que no tenemos una editorial que nos avale podría hacernos crecer y darnos voz. Algo de lo que, a la larga, nos beneficiaríamos todos. Pero como dice Serrat "cada uno es cada cual, cada quien es como es".
Gracias a todos los que sí seguís ahí, independientemente de la situación.