sábado, 2 de mayo de 2015

THE KIND WORTH KILLING

Rebuscando libros en inglés, por mantener un poco el nivel de esa lengua que adoro, encontré esta obra de Peter Swanson que, la verdad, no tengo claro si ha sido traducida al español.
A pesar de este inconveniente para los que no suelen leer en inglés, me apetece recomendarla porque me ha hecho pasar unas buenas tardes y pedacitos de noche de esos que, ya en la cama, se aprovechan para leer. El autor nos pasea por Maine, lugar que aparece en mi lista de viajes soñados, articulando una trama al más puro estilo Highsmith, aunque en este caso los desconocidos cambian el tren por un avión. En la novela se van sucediendo los capítulos narrados en primera persona por cada uno de los personajes principales, lo que permite una empatía mayor con ellos, independientemente en muchos casos de su valor moral. Cuando uno se pone en la piel de otro, los ángulos del prisma de sus vidas se ven de otro color, con todos sus matices, sus vivencias, sus justificaciones y sus deseos. ¿Qué ocurre cuando uno no puede soportar el daño o el fracaso y cree, sin ambages, que la desaparición de ciertas personas hacen mejor a este mundo? Pues Lily, la hermosa pelirroja hija de un escritor venido a menos, enarbola esta bandera de manera individual hasta que da un paso más allá: en un vuelo encuentra a Ted Severson, esposo de una antigua compañera de estudios de la que no le importaría vengarse por historias del pasado. Cuando el hombre le cuenta las infidelidades de su mujer, Lilly no duda en proponer el asesinato como única vía de solucionar los problemas. Pero la trama se complica de maneras insospechadas, invitando a la fiesta a varios personajes secundarios exquisitamente construidos. Dadle una oportunidad al suspense más clásico, que merece la pena.


THE KIND WORTH KILLING, by PETER SWANSON

Searching for books written in English, justo to keep updated the level of this lenguage I do love, I came across this novel by Peter Swanson. I wanted to bring it here because it made me enjoy several evenings and stood by me during the lovely moments before falling asleep. The author gives us a trip around Maine, a place in my list of dreamed trips, building up a plot in the purest Highsmith-style, though these two strangers change the train for the plane. The main characters tell us their lives in first person, through the different chapters, which makes easier to deeply empathize with them, regardless their moral values. When you put yourself in someone else's shoes, the angles of their lives' prism takes another colour, with shades, experiences, reasons and desires. What happens when someone can't put up with grief or failure, and believes that the dissappearance of certain people makes our world better? Well, Lily, the beautiful daughter of a writer with a frefall career, individually raises this flag up to the moment she meets Ted Severson, the husband of a fellow student Lilly wants to revenge due to stories of the past. When this man tells Lilly that his wife cheats on him, she proposes murder as the only way to solve his problems. But, the plot becames incredibly complicated, inviting to all this mess several secondary character exquisetly well-built.  Reader, it's worthy to gibe a chance to the most classical thriller. 






 En un vuelo de Londres a Boston, Ted Severson conoce a la sorprendente y misteriosa Lily Kintner. Tras demasiados martinis, los extraños comienza a jugar al juego de la verdad, desvelando sus secretos íntimos. Ted habla de su matrimonio en crisis y de como su esposa, Miranda, le es infiel. El juego se hace más peligroso cunado Ted juguetea con la idea de matar a su mujer y Lily, completamente en serio, le dice "Yo te ayudaré". Después de todo, hay gente que merece morir.

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On a night flight from London to Boston, Ted Severson meets the stunning and mysterious Lily Kintner. Sharing one too many martinis, the strangers begin to play a game of truth, revealing very intimate details about themselves. Ted talks about his marriage that’s going stale and his wife Miranda, who he’s sure is cheating on him. But their game turns a little darker when Ted jokes that he could kill Miranda for what she’s done. Lily, without missing a beat, says calmly, “I’d like to help.” After all, some people are the kind worth killing.